Consecuencias del Síndrome Metabólico y cómo tratarlo

La enfermedad cardiovascular es una de las primeras causas de muerte en el mundo occidental y sigue en aumento. El colesterol y las grasas circulantes se van depositando en el interior de las arterias produciendo una inflamación de la pared de los vasos, que da lugar a la placa de ateroma y a la arterioesclerosis. Estas placas pueden obstruir parcial o totalmente la luz de estos vasos y dar lugar a una isquemia o infarto del territorio irrigado, como el corazón o el cerebro.

Existen los llamados factores de riesgo cardiovascular; son aquellos que favorecen la formación de estas placas de arteriosclerosis. Aquellas personas que los tienen son más susceptibles o propensas a desarrollar este tipo de enfermedades relacionadas con la enfermedad cardiovascular. Se denomina síndrome metabólico al conjunto de factores de riesgo que están presentes en un individuo y le predisponen a desarrollar la DM tipo2 y la enfermedad cardiovascular.

Actualmente se considera que los mayores factores de riesgo son:

  • La glucosa basal alterada o prediabetes (en más de 100 mg/dl)
  • Obesidad abdominal o central, medida por la circunferencia de la cintura (mayor de 102 cm en varones y de 88 cm en mujeres)
  • Hipertensión arterial (más de 130/80)
  • Triglicéridos (más de 150 mg/dl)
  • HDL bajo (es el que se conoce como colesterol bueno)

Diagnóstico del Síndrome Metabólico


Para realizar el diagnóstico se precisa la coexistencia de tres o más de estos factores en una persona.

¿Cuál es la causa?


La causa fundamental de que esto ocurra se debe a la insulin-resistencia. Hay una resistencia periférica a la insulina (la insulina no puede actuar de forma correcta en las células), por lo que aumenta en sangre dando lugar a una hiperinsulinemia, que es la causa de la mayor parte del síndrome. A su vez, la hiperinsulinemia puede dar lugar a dislipemia, ganancia de peso, hígado graso, ovario poliquístico, apnea del sueño y disfunción sexual. En mujeres aumenta la incidencia del cáncer de mama y endometrio. Esto sucede sobre todo en personas obesas.

Hay otros factores también involucrados en el origen del síndrome como la elevación de los ácidos grasos y la alteración de las adipokinas.

Síntomas del Síndrome Metabólico


Muchas veces esta situación le pasa desapercibida al paciente, hasta que desarrolla una diabetes o sufre un infarto de miocardio o cerebral, siendo diagnosticado en ese momento. Otras, en cambio, pueden manifestarse como cualquier complicación del síndrome como son la obesidad, el hígado graso, o el ovario poliquístico.

Tratamiento para el Síndrome Metabólico


La obesidad y la insulin-resistencia son la base del síndrome, por lo que el primer paso es el cambio en el estilo de vida. Hay que realizar una la dieta saludable y hacer ejercicio físico para alcanzar un peso adecuado. El ejercicio físico debe de moderado y regular, al menos 3 veces por semana junto con una dieta saludable, que debe ser rica en frutas y verduras y baja en grasas saturadas. La dieta equilibrada es la que tiene la cantidad adecuada de hidratos de carbono, proteínas y grasa que cada uno debe de tomar, repartida en cinco tomas. Abandonar el hábito tabáquico y evitar el alcohol. Hay que tomar las calorías que se precisen, tanto para perder peso como para prevenir que aumente. También hay que tratar las comorbilidades por separado: la dislipemia, la hipertensión arterial y el hígado graso.